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Universidad del País Innova

4 Ventajas del Aprendizaje basado en Competencias

4 Ventajas del Aprendizaje basado en Competencias

El modelo basado en competencias es una gran herramienta para potenciar las habilidades de los estudiantes.

Los enfoques en la educación cambian a medida que avanza el tiempo, adaptándose a las necesidades sociales y también laborales. Actualmente uno de los modelos que más llama la atención de docentes y académicos es el aprendizaje basado en competencias, que se centra en la demostración del aprendizaje adquirido de acuerdo al ritmo de cada estudiante y sus habilidades. 

Un modelo educativo basado en competencias atiende al proceso educativo del estudiante, más que su complimiento con el curso, lo que permite el desarrollo integral en cada joven. De acuerdo a Miguel Ángel López Carrasco, especialista en educación y TICs, hay una serie de saberes incluidos en el aprendizaje por competencias, que se pueden separar en tres tipos: 

  • saber conocer, asociado al desarrollo permanente en todos los ámbitos de la vida
  • saber hacer, que es el dominio de las técnicas enfocadas a realizar diferentes tareas
  • saber ser, que es la actitud que nos permite desarrollar competencias sociales.

Este modelo cuenta con una gran cantidad de ventajas por sobre el modelo tradicional, entre ellas se destacan:

  1. La capacidad del estudiante de aprovechar sus conocimientos previos. Al evaluarse su nivel de comprensión de una temática y su capacidad de aplicarla en ejercicios teóricos y prácticos, el Aprendizaje basado en competencias no requiere que los estudiantes se apeguen a un programa en particular para poder avanzar. Así, se optimiza su tiempo, ya no deben repetir el aprendizaje de conocimientos previos, ni tener que tramitar tediosas equivalencias para poder avanzar en sus carreras.
  2. Flexibilidad y autogestión. Una de las grandes ventajas de este modelo es que guíen a los estudiantes de tener que seguir programas rígidos, y adaptarse a tiempos de cursada como trimestres o semestres, y les permite seguir su propio ritmo, superando las etapas según su capacidad de asimilar el conocimiento y aprender a ponerlo en práctica.
  3. Transparencia y consistencia en las habilidades de los graduados. Al requerir un mayor dominio de las temáticas por parte de los egresados, esta metodología puede ofrecer mejores garantías de su capacidad de adaptarse a determinadas posiciones y hacer ciertos trabajos. Si bien los títulos regulares hoy pueden ofrecer una cierta orientación en cuanto a los conocimientos de los profesionales, éstos no ofrecen garantías acerca de su dominio de cada uno de los tópicos estudiados durante sus carreras.
  4. Formación integral y desarrollo de ciudadanía. Otra ventaja de esta metodología es que requiere que, para aprobar, los estudiantes desarrollen una gran cantidad de habilidades pensamiento lógico, aprendizaje continuo, y comunicación, algo que no siempre ocurre en las carreras tradicionales.

 

Todo esto es posible gracias a que esta metodología requiere que los estudiantes se hagan responsables de su propio aprendizaje, se organicen, y guíen ellos mismos su proceso académico, lo cual resulta más parecido al estilo que deberán afrontar en su vida laboral y profesional, que el seguimiento de un programa preestablecido.

Distintos centros y niveles educativos, están comenzando a adoptar una metodología que promete ser revolucionaria. Una metodología que propone dar vuelta el enfoque tradicional con el que se maneja la educación superior, y comenzar a centrar el aprendizaje en el alumno, y no tanto en los programas o los tiempos académicos. Esta técnica resulta muy atractiva por su capacidad de formar profesionales más preparados y mejor equipados para enfrentar los desafíos y problemáticas que plantea el mundo laboral actual